4 de junio de 2014

Viajes por aquí, viajes por allá, así es como tus días nunca volverán a ser igual!


Parece que las aventuras nunca tendrán fin, sobre todo porque son parte de la motivación que nos lleva a pasar la a veces lenta y agobiante rutina. Pero seguimos en esa búsqueda de algo nuevo, de algo que sorprenda los ojos del aventurero, y más de una vez descubrimos que lo que nos llena el alma es volver a lo esencial, a lo simple y verdadero, a lo que motiva el viaje: el reencuentro con el otro para descubrirse a uno mismo. 

Es así como nace este espacio, para mostrar otros tipos de acercamientos a diversas culturas y sobre todo para aprender a mirar desde otro ángulo a quien nos abre las puertas a su vida, para viajar hacia los sentidos.

Muchas veces estos tipos de encuentros con el otro se asemejan a los recorridos realizados por los primeros exploradores, quienes eran recibidos por pobladores locales, se les ofrecía comida y espacio para descansar con la familia, una que otra anécdota pero siempre desde la simpleza y realidad del hogar. No había tantos artificios, y eso era lo que tenia su encanto, lo genuino y simple de la compañía del otro.

Desde un turismo mas responsable y solidario, se busca partir de esta base, la del respeto, la que indica que lo atractivo esta en lo cotidiano, en el encuentro, en el compartir y donde la calidad no se mide con estrellas, sino en como esas experiencias llegan a cambiar para siempre nuestros días. Muchas veces este tipo de turismo se ve bajo la sombra del turismo más convencional, pero poco a poco se vislumbran horizontes de mucha esperanza ya que estos viajes coinciden con la búsqueda de los viajeros: estar en paz consigo mismos.